El bicarbonato de sodio es un aliado excelente en la limpieza del hogar gracias a su pH alcalino y su acción abrasiva suave. Sin embargo, su eficacia tiene límites físicos y químicos claros. En este artículo analizamos cómo reacciona ante las manchas de grasa, por qué neutraliza los malos olores y cuáles son los tejidos delicados, como la lana y la seda, que nunca deben tratarse con este compuesto para evitar daños irreversibles en sus fibras.