Leer en 6 minutos

Cómo limpiar eficazmente la lavadora y eliminar el mal olor del tambor

Aprende a eliminar el mal olor y la cal de tu lavadora utilizando principios científicos de descalcificación y oxidación eficaces.

Cómo limpiar eficazmente la lavadora y eliminar el mal olor del tambor

Un tambor de lavadora con mal olor es el resultado directo de la acumulación de biofilm, residuos de detergente no disuelto y depósitos de cal. Para erradicar este problema por completo, es necesario intervenir mediante procesos químicos de descalcificación y oxidación, combinados con una temperatura adecuada del agua.

La química del mal olor: biofilm y carbonato de calcio

El uso frecuente de programas de lavado a baja temperatura (30 °C o 40 °C) y la dosificación excesiva de detergentes líquidos y suavizantes son los principales causantes del deterioro higiénico de la lavadora. Los suavizantes contienen tensioactivos catiónicos y grasas que no se disuelven completamente a bajas temperaturas. Estos residuos se adhieren a las paredes externas del tambor de acero inoxidable y a la cuba de plástico, creando una capa gelatinosa conocida como biofilm. Este entorno húmedo y rico en nutrientes es el caldo de cultivo ideal para bacterias anaerobias y hongos, los cuales liberan compuestos de azufre volátiles que percibimos como olor a humedad o alcantarilla.

Por otro lado, el agua dura contiene altas concentraciones de iones de calcio y magnesio. Durante el calentamiento del agua, estos iones precipitan en forma de carbonato de calcio (cal), adhiriéndose a la resistencia eléctrica y a las superficies internas. La cal tiene una estructura porosa que actúa como una esponja física, atrapando las grasas, el biofilm y las partículas de suciedad de la ropa, lo que perpetúa el problema del olor y reduce la eficiencia térmica del aparato.

Descalcificación mediante ácido cítrico

Para disolver las incrustaciones minerales es imprescindible un agente ácido. El ácido cítrico en polvo es una opción excelente gracias a su capacidad de quelación, que le permite unirse a los metales y disolver el carbonato de calcio de manera segura para los componentes internos de la lavadora. Al reaccionar con la cal, el ácido cítrico la convierte en citrato de calcio soluble, que se elimina fácilmente con el agua de desagüe.

Para realizar este proceso, vierta entre 100 y 150 gramos de ácido cítrico en polvo directamente en el tambor vacío de la lavadora. Seleccione un programa de lavado de algodón sin prelavado a una temperatura mínima de 60 °C (preferiblemente 90 °C). La alta temperatura acelera la reacción química y ayuda a ablandar los residuos grasos adheridos. No añada ropa ni detergente durante este ciclo.

Oxidación para destruir el biofilm y los hongos

Una vez descalcificada la máquina, el siguiente paso es la desinfección. El ácido disuelve los minerales, pero no destruye por completo la estructura celular del biofilm. Para ello se requiere un agente oxidante fuerte, como el percarbonato de sodio o el blanqueador a base de cloro activo.

El percarbonato de sodio, al entrar en contacto con agua a más de 60 °C, se disocia en carbonato de sodio y peróxido de hidrógeno. El peróxido de hidrógeno libera oxígeno activo que oxida las membranas celulares de los microorganismos, destruyendo bacterias y esporas de moho de raíz. Introduzca 100 gramos de percarbonato de sodio en el tambor y ejecute un ciclo largo a 90 °C.

Nota de seguridad química: Jamás mezcle ácido cítrico con blanqueadores clorados en el mismo ciclo, ya que esta combinación produce gas cloro, el cual es altamente tóxico y corrosivo para los metales de la lavadora.

Limpieza manual de los componentes críticos

El flujo de agua durante un ciclo de autolimpieza no siempre llega con suficiente fuerza física a ciertas zonas propensas a la acumulación de suciedad:

  • La junta de goma del fuelle: La geometría de este componente facilita la retención de agua y suciedad. Limpie los pliegues manualmente utilizando una disolución de percarbonato de sodio y agua tibia, frotando con una bayeta de microfibra para arrancar el moho incrustado.
  • El cajetín del detergente: Extraiga el cajetín por completo presionando la pestaña de liberación. Lávelo bajo el grifo con agua caliente y un cepillo para eliminar los restos de jabón que obstruyen los conductos de entrada.
  • El filtro de drenaje: Ubicado en la parte inferior del aparato, retiene objetos extraños, pelusas y agua estancada. Coloque un recipiente en el suelo, abra la tapa, drene el agua residual y desenrosque el filtro para limpiarlo bajo el grifo.

Estrategia de mantenimiento preventivo

La prevención reduce la necesidad de limpiezas profundas agresivas. Implemente los siguientes hábitos:

  • Deje la puerta de la lavadora y el cajetín ligeramente abiertos después de cada lavado para permitir la evaporación de la humedad residual y evitar la proliferación fúngica.
  • Dosifique el detergente según la dureza del agua y el nivel de suciedad; el exceso de espuma no limpia más, sino que satura los conductos de residuos.
  • Realice un ciclo de mantenimiento a 90 °C con un agente oxidante una vez al mes para evitar que el biofilm vuelva a colonizar el sistema.
Cómo cuidar los filtros de la aspiradora industrial durante una reforma en el hogar
02.10.2026
Grandes electrodomésticos

Cómo cuidar los filtros de la aspiradora industrial durante una reforma en el hogar

El polvo fino de las reformas domésticas obstruye rápidamente los poros de los filtros de la aspiradora. Te explicamos las diferencias físicas entre filtros de celulosa y poliéster, las técnicas de limpieza en seco mediante flujo inverso de aire y el protocolo de lavado correcto para evitar la pérdida de succión y proteger el motor de tu herramienta.