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Cómo usar un deshumidificador en el sótano sin enmascarar el problema

Aprenda a diagnosticar el origen de la humedad en su sótano y a utilizar los absorbedores de forma eficaz sin ocultar problemas estructurales.

Cómo usar un deshumidificador en el sótano sin enmascarar el problema

La acumulación de humedad en el sótano daña los materiales de construcción y genera mohos dañinos, por lo que es crucial resolver el problema de raíz en lugar de solo absorber el agua superficial.

La física de la humedad en espacios subterráneos

Los sótanos son propensos a la alta humedad debido a dos fenómenos físicos principales: la condensación y la capilaridad. Al estar rodeadas de tierra fría, las paredes del sótano mantienen una temperatura baja. Cuando el aire caliente y húmedo del exterior entra en contacto con estas superficies frías, alcanza su punto de rocío y el vapor de agua se convierte en líquido. Por otro lado, la presión hidrostática del suelo empuja el agua a través de los poros microscópicos del hormigón y los ladrillos, un proceso conocido como humedad ascendente.

¿Por qué un absorbedor pasivo no siempre es suficiente?

Los absorbedores de humedad químicos, basados en sales higroscópicas como el cloruro de calcio, funcionan mediante la absorción del vapor de agua del aire circundante hasta que la sal se disuelve en una solución salina. Sin embargo, su capacidad de extracción es limitada. Si existe una filtración activa de agua a través de las paredes o los cimientos, estos dispositivos se saturarán rápidamente sin reducir significativamente la humedad relativa general, enmascarando un problema estructural grave.

Pasos para diagnosticar el origen de la humedad

Antes de colocar cualquier dispositivo de deshumidificación, es necesario realizar una prueba de diagnóstico sencilla para determinar si el problema proviene del interior o del exterior del sótano:

  • Limpie y seque por completo una sección de la pared de hormigón del sótano.
  • Pegue un trozo de plástico transparente de unos cincuenta centímetros cuadrados sobre la zona, sellando herméticamente todos los bordes con cinta adhesiva de alta resistencia.
  • Espere veinticuatro horas y observe la lámina de plástico.

Si se forman gotas de agua en la cara exterior del plástico, el problema es la condensación del aire interior. Si las gotas de agua aparecen en la cara interior, el agua está penetrando desde el suelo exterior a través de la pared, lo que requiere intervenciones de impermeabilización y no solo absorción de aire.

Optimización del uso de absorbedores de humedad y deshumidificadores

Para maximizar la eficiencia de los absorbedores de humedad químicos o mecánicos en el sótano, aplique las siguientes reglas técnicas de colocación y funcionamiento:

Ubicación estratégica y circulación de aire

No coloque los dispositivos en esquinas estancadas o directamente contra las paredes, donde el flujo de aire es mínimo. Para que el proceso de deshumidificación sea eficaz, sitúe el aparato en el centro de la estancia o en una zona con circulación de aire constante, elevado al menos a un metro del suelo sobre una superficie estable. Esto permite que el aire circule libremente alrededor de los elementos desecantes.

Control de la temperatura y ventilación

La capacidad de absorción de los desecantes químicos disminuye drásticamente a temperaturas inferiores a los quince grados centígrados. Si su sótano es frío, es más eficiente utilizar deshumidificadores de tipo desecante en lugar de los de compresor, ya que estos últimos pueden congelarse a bajas temperaturas. Además, mantenga las ventanas del sótano cerradas durante los días cálidos y húmedos de verano para evitar que el aire exterior cargado de agua se condense continuamente en las paredes frías.

Mantenimiento y prevención a largo plazo

El uso de un absorbedor debe combinarse con mejoras estructurales básicas. Asegúrese de que los canalones de la vivienda desvíen el agua de lluvia al menos a dos metros de los cimientos y que el terreno exterior tenga una pendiente descendente que aleje el agua de las paredes del sótano. Limpie y vacíe los depósitos de los absorbedores de manera regular para evitar la proliferación de bacterias en el agua acumulada.