La puesta en marcha inicial de un lavavajillas determina su rendimiento a largo plazo y evita la acumulación prematura de cal en los conductos internos y en la vajilla.
La importancia de la descalcificación química inicial
Antes de introducir el primer plato, es crucial preparar el descalcificador integrado del aparato. Este sistema funciona mediante una resina de intercambio iónico que retiene los iones de calcio y magnesio presentes en el agua dura. Para que esta resina funcione, necesita saturarse con cloruro de sodio puro, conocido comúnmente como sal para lavavajillas.
Para realizar este proceso correctamente, localice el depósito de sal en la base del aparato, vierta aproximadamente un litro de agua limpia en su interior y luego agregue la sal especial hasta que el depósito esté lleno. El agua desplazada por la sal se verterá en la cuba del lavavajillas, lo cual es completamente normal. Es fundamental remover la mezcla suavemente con una cuchara de plástico para evitar que queden bolsas de aire compactadas que impidan la disolución del compuesto.
Ajuste de la dureza del agua y abrillantador
Cada zona geográfica presenta una concentración distinta de sales minerales en el agua corriente. Debe consultar la dureza del agua de su hogar y configurar el lavavajillas según los valores indicados por el fabricante. Este ajuste determina la frecuencia con la que el sistema regenera la resina con la sal disuelta.
A continuación, llene el compartimento del abrillantador. Este líquido disminuye la tensión superficial del agua durante el ciclo de aclarado final. En lugar de formar gotas que dejan manchas minerales al evaporarse, el agua se desliza uniformemente por las superficies de vidrio y metal en una fina película, acelerando el proceso de secado por evaporación térmica.
El primer ciclo de lavado en vacío
Una vez cargados los depósitos de sal y abrillantador, es indispensable realizar un ciclo de lavado completo a alta temperatura sin vajilla y sin añadir detergente en la cubeta principal. Este paso técnico cumple tres funciones esenciales:
- Elimina los residuos de aceites industriales, ceras protectoras y polvos de montaje acumulados durante la fabricación del electrodoméstico.
- Disuelve y arrastra el exceso de sal que haya podido desbordarse sobre el suelo de acero inoxidable durante el llenado, evitando la corrosión alveolar localizada que provoca el cloruro de sodio en caliente.
- Verifica la estanqueidad de las conexiones de entrada y desagüe de agua bajo condiciones de presión real.
Colocación de la vajilla y dosificación química posterior
Una vez completado el ciclo de limpieza previo, el lavavajillas está listo para su uso regular. Al cargar la vajilla, respete la orientación física del flujo de agua: las superficies cóncavas deben mirar hacia abajo para que el agua proyectada por los brazos aspersores no quede retenida. Evite el contacto físico entre piezas metálicas y de vidrio para prevenir la transferencia de iones y la aparición de arañazos mecánicos provocados por la vibración del motor de lavado.